Electrolitos + vitamina C
Sodio, potasio, magnesio, calcio, silicio y bicarbonato, más vitamina C en forma alcalina.
Natural Daily Energy
Tres fórmulas con propósito: Essential para tu día, Recover para tu entrenamiento y Cellu ion para tu piel. 7 electrolitos esenciales y vitamina C, endulzados con miel y monk fruit. Sin cafeína.
En corto
Sodio, potasio, magnesio, calcio, silicio y bicarbonato, más vitamina C en forma alcalina.
Una porción de 10 g en 400 ml de agua. Cada frasco rinde 50 bebidas.
Tampoco lleva soya, lácteos ni edulcorantes artificiales.
El dulzor viene de miel y monk fruit, no de azúcar refinada.
Se aplica solo en el checkout y además el envío es gratis.
Ingredientes con certificación Kosher, USDA Organic y Bio Agri Cert.
Elige tu fórmula
Todas comparten los 7 electrolitos y la vitamina C. Lo que cambia es para qué momento de tu vida está pensada cada una.
EssentialHidratación para todos los días7 electrolitos + vitamina C. Tu agua de todos los días: trabajo, viaje, calor, una noche corta. Sabor limón.$ 949.00Ver Essential
RecoverHidratación para el movimientoSuma L-lisina y espirulina para acompañar el entrenamiento y la recuperación. Sabor limón.$ 949.00Ver Recover
Cellu ionHidratación para la pielSuma cúrcuma y L-lisina como tratamiento mineral de la piel de 60 a 90 días. Sabor limón.$ 949.00Ver Cellu ion
Essential KetoCero azúcarEndulzada solo con monk fruit: 0 azúcar, 0 carbohidratos, no rompe el ayuno. Sabor toronja.$ 10,068.80Ver Keto
La fórmula
Cada porción de 10 g se prepara en 400 ml de agua. Esto es lo que entra, qué hace en tu cuerpo y qué pasa cuando falta.
Es el electrolito principal fuera de la célula. Regula cuánta agua circula en tu sangre, dispara cada impulso nervioso y, junto con la glucosa de la miel, acelera la absorción de agua en el intestino. Sin sodio, el agua que tomas pasa de largo.
Dolor de cabeza, náusea, fatiga, calambres y confusión mental. Es lo que sientes cuando sudas mucho y solo repones agua: el sodio en sangre se diluye. En casos serios (hiponatremia) puede ser peligroso.
Es el mineral que más pierdes al sudar: entre 500 y 1,500 mg por litro. También con diarrea, vómito, calor extremo, alcohol y ayunos largos.
Primer ingrediente de todas las fórmulas. Usamos sal de mar, no sal refinada, y la equilibramos con potasio y magnesio para que no se sienta salado.
Es la pareja del sodio: vive dentro de la célula y entre los dos generan el voltaje que hace latir al corazón y contraerse cada músculo. También ayuda a equilibrar la presión arterial.
Debilidad muscular, calambres, fatiga, estreñimiento y palpitaciones. Una dieta baja en frutas y verduras suele quedarse corta de potasio.
Con el sudor, diarrea, diuréticos, café en exceso y cuando hay estrés físico prolongado.
En proporción con el sodio para que trabajen en pareja, no en competencia.
Participa en más de 300 reacciones del cuerpo, incluida la producción de ATP (la moneda de energía de tus células). Permite que el músculo se relaje después de contraerse y regula el sistema nervioso.
Calambres nocturnos, párpado que tiembla, fatiga que no se quita con dormir, sueño ligero, irritabilidad y dolor de cabeza. Es una de las deficiencias más comunes en México.
Sudor, estrés, alcohol, alimentos ultraprocesados y algunos medicamentos. El agua purificada moderna ya casi no lo aporta.
Cloruro de magnesio: una de las formas que mejor se absorbe y que no irrita el estómago en las dosis de una bebida diaria.
No solo es hueso. Cada vez que un nervio manda una señal o un músculo se contrae, entra calcio a la célula para activarlo. También participa en la coagulación y en la liberación de hormonas.
Hormigueo, espasmos, uñas quebradizas y, a largo plazo, huesos más débiles. Si falta calcio en sangre, el cuerpo lo toma prestado del hueso.
En pequeñas cantidades con el sudor y la orina; más con dietas altas en sal refinada, cafeína o refrescos.
Fosfato de calcio: aporta calcio y fósforo, los dos minerales estructurales del hueso.
Es un mineral traza que participa en la formación de colágeno y elastina, las fibras que dan firmeza a piel, cabello, uñas, tendones y paredes de los vasos sanguíneos.
No tiene una deficiencia clínica definida, pero una ingesta baja se asocia con piel menos firme, cabello y uñas frágiles y tejido conectivo más débil con la edad.
El cuerpo lo absorbe menos conforme envejece y las dietas modernas aportan poco: se encuentra en cereales integrales y agua mineral.
Es la razón por la que muchas personas notan cambios en piel y cabello, sobre todo con Cellu ion.
Es el principal amortiguador del pH de tu sangre. Durante el esfuerzo físico el músculo produce ácido; el bicarbonato lo neutraliza para que puedas seguir.
Cuando el cuerpo no logra amortiguar la acidez sientes ardor muscular, fatiga temprana y respiración agitada. La alimentación muy procesada también carga el sistema.
Se consume con cada esfuerzo intenso, con el estrés y con dietas altas en azúcar refinada y proteína animal.
Es lo que hace que ION X no sea ácido como la mayoría de las bebidas con sabor cítrico: la fórmula es alcalina y ligera para el estómago.
Antioxidante que protege a las células del desgaste, apoya el sistema inmune y es indispensable para fabricar colágeno. Tu cuerpo no la produce ni la almacena: hay que reponerla cada día.
Cansancio, encías sensibles, heridas que tardan en cerrar, piel seca y defensas bajas. Fumar, el estrés y el ejercicio intenso aumentan lo que necesitas.
Se elimina en orina en pocas horas. Por eso funciona mejor en tomas pequeñas a lo largo del día que en una sola dosis grande.
Usamos ascorbato de sodio, no ácido ascórbico: es la forma tamponada, no ácida, que no irrita el estómago ni desgasta el esmalte.
Aporta glucosa y fructosa naturales. La glucosa no es solo energía: en el intestino se absorbe junto con el sodio y arrastra agua con ella. Es el mecanismo que usan los sueros de rehidratación.
Sin una fuente mínima de glucosa, la absorción de agua y sodio es más lenta. Por eso el agua sola no hidrata igual.
Cada porción aporta alrededor de 27 kcal: menos que un plátano pequeño.
Es el único azúcar de las fórmulas clásicas. No añadimos azúcar refinada ni jarabes.
Fruta asiática cuyos mogrósidos endulzan hasta 200 veces más que el azúcar sin aportar calorías ni elevar la glucosa en sangre.
No es un nutriente: reemplaza a los edulcorantes artificiales (sucralosa, acesulfame) que no usamos en ninguna fórmula.
No rompe el ayuno ni saca de cetosis. En Essential Keto es el único dulzor.
Permite usar menos miel en las fórmulas clásicas y cero azúcar en la línea Keto.
Aporta el sabor cítrico, citratos naturales y una pequeña cantidad de vitamina C. El aceite de la cáscara es lo que da el aroma fresco.
Sin él, una bebida de minerales sabe a sal. Preferimos limón real a un saborizante «idéntico al natural».
Sabor de Essential, Recover y Cellu ion. Sin colorantes: el color viene de los ingredientes.
Toca cada ingrediente para ver qué hace, qué pasa si te falta y cuándo lo pierdes.
Un mineral en trazas no hace nada. Trabajamos con proporciones pensadas para que sodio, potasio y magnesio se sostengan entre sí, en una base alcalina que no irrita el estómago.
Momentos de uso
Toca cada momento para ver por qué funciona.
Pasaste entre 6 y 8 horas sin tomar agua y respirando: amaneces con menos líquido y menos minerales de los que tenías al acostarte. Empezar el día con agua sola diluye todavía más el sodio que te queda; con electrolitos el agua sí entra a la célula. La base alcalina ayuda a amortiguar la acidez de la mañana y por eso muchas personas sienten que activa antes que el café, sin cafeína de por medio.
Cómo tomarlo: Una porción de 10 g en 400 ml de agua fría, antes de desayunar.
El cerebro es de los órganos que más resiente la falta de agua: una deshidratación leve basta para que cueste sostener la atención y aparezca dolor de cabeza. Sodio, potasio y magnesio son los que mantienen el voltaje con el que las neuronas se comunican. Es hidratación de fondo, no un estimulante.
Cómo tomarlo: Prepara 400 ml y tómalo a lo largo de la jornada, no de un trago.
Sudando pierdes entre 500 y 1,500 mg de sodio por litro, más potasio y magnesio. Si solo repones agua, la concentración de sodio en sangre baja y aparecen los calambres y la fatiga temprana. Llegar hidratado pesa más que rehidratarte después. Recover añade L-lisina y espirulina para acompañar la recuperación muscular.
Cómo tomarlo: Recover: hasta 3 porciones al día, alrededor del entrenamiento.
En el calor y en la cabina de un avión pierdes líquido por sudor y por respiración sin registrarlo como sed. La sed aparece cuando ya perdiste entre el 1 y el 2% de tu peso en agua, es decir, tarde. Reponer minerales antes de tener sed evita el dolor de cabeza y el cansancio del final del día.
Cómo tomarlo: Una porción antes de salir y otra al llegar.
El alcohol inhibe la hormona que retiene el agua, así que orinas más de lo que bebes y te llevas sodio, potasio y magnesio. Lo mismo pasa con vómito, diarrea y fiebre. Reponer solo agua no cierra el hueco: hacen falta las sales, y la glucosa de la miel ayuda a que el intestino las absorba más rápido.
Cómo tomarlo: Reparte 2 porciones a lo largo del día y sigue tomando agua normal.
El magnesio participa en la relajación muscular y en la regulación del sistema nervioso; es el mineral que suele faltar cuando hay calambres nocturnos, párpado que tiembla o sueño ligero. Una bebida sin cafeína ni azúcar refinada cierra el día sin alterar la glucosa.
Cómo tomarlo: Media porción en 400 ml si no quieres levantarte al baño.
Quienes ya lo toman
Testimonios publicados en ionx.mx.
“Para mí ION X es la mejor bebida hidratante porque te nutre a nivel celular. Me olvidé de la fatiga por deshidratación, de los dolores de cabeza y los calambres.”
“Aprendí que la hidratación debería tener más importancia de la que le damos. Mis lesiones se han reducido y volví a las dobles sesiones después del trabajo.”
“Llevo consumiendo ION X aproximadamente 3 años. Me permite recuperar mis energías con mayor eficacia y me ha aportado mucho en mi concentración.”
Transparencia
Minerales al frente. El primer ingrediente es sal de mar, no azúcar.
Dulzor de miel y monk fruit. Sin azúcar refinada ni edulcorantes artificiales.
7 electrolitos + vitamina C en cada porción.
Sin cafeína, colorantes, conservadores, soya ni lácteos.
Etiqueta completa: sabes de dónde viene cada ingrediente.
Azúcar o jarabe como primer ingrediente.
Sucralosa, acesulfame y colorantes artificiales.
Dos o tres minerales, en trazas.
Cafeína como sustituto de energía real.
Sabor «idéntico al natural».
Envíos y garantía
Cada pedido se revisa antes de salir del almacén en Zapopan.
Aprende
Hidratación, minerales y fisiología explicados en corto. Toca cualquier tema para leerlo completo.
Un electrolito es un mineral que, disuelto en agua, se separa en partículas con carga eléctrica. Esa carga es lo que hace posible que un nervio mande una señal, que un músculo se contraiga y que el corazón lleve un ritmo. Literalmente funcionas con electricidad, y los electrolitos son el cableado.
Los principales son sodio, potasio, magnesio, calcio, cloruro, bicarbonato y fosfato. Tu cuerpo los mantiene en un rango muy estrecho: cuando bajan, no es que te falte «energía» en abstracto, es que la señal eléctrica se transmite peor.
Hidratarte no es meter agua al estómago: es lograr que esa agua entre a la célula y se quede. Para cruzar la pared intestinal, el agua viaja acompañada de sodio y de una pequeña cantidad de glucosa; es el mecanismo que usan los sueros de rehidratación oral.
Si solo tomas agua después de sudar mucho, diluyes el sodio que te queda y el cuerpo responde eliminando líquido por orina. De ahí la sensación de estar tomando agua todo el día y seguir con la boca seca, dolor de cabeza o calambres.
Sodio: vive fuera de la célula y define cuánta agua circula en tu sangre. Es el que más pierdes al sudar.
Potasio: vive dentro de la célula. Entre los dos generan el voltaje que dispara cada contracción, incluida la del corazón.
Magnesio: permite que el músculo se relaje después de contraerse y participa en más de 300 reacciones, incluida la producción de energía.
Por eso un producto con mucho sodio y nada de potasio o magnesio resuelve la mitad del problema: el equilibrio entre los tres es lo que cambia cómo te sientes.
La sed no es una alarma temprana: se activa cuando la sangre ya está más concentrada de lo normal. Para ese momento, el rendimiento físico y la concentración pueden haber empezado a bajar.
Señales que aparecen antes que la sed: orina oscura, dolor de cabeza a media tarde, boca pastosa al despertar, cansancio que no corresponde a lo que hiciste y antojo de comida salada.
La piel es el órgano más grande del cuerpo y también refleja cómo estás por dentro: una hidratación insuficiente y sostenida suele notarse como resequedad, tirantez y piel apagada.
El silicio y la vitamina C participan en la formación de colágeno, y la L-lisina es uno de los aminoácidos con los que se construye. Es un proceso lento: los cambios en piel se miden en semanas y meses, no en días.
Es la idea que atraviesa todo lo que hace ION X: lo que tomas no alimenta solo al cuerpo que se mueve.
Físico: músculo, hueso, piel y agua. Energético: el cuerpo que conduce, donde cada impulso nervioso es un evento eléctrico que depende de minerales. Psíquico: concentración, ánimo y descanso, que dependen de que los dos anteriores estén en orden.
Escuela de alimentación
Metabolismo, proteína, azúcar, dietas y hábitos explicados con evidencia y sin dogmas. Toca cualquier tema; el blog tiene la versión completa.
Tu gasto energético diario se compone de tres partes. La mayor es el metabolismo basal: lo que cuesta existir (respirar, latir, mantener la temperatura, reparar tejidos). Representa alrededor del 60 al 70 % del total y depende sobre todo de tu tamaño, tu edad, tu sexo y cuánta masa muscular tienes.
La segunda es la actividad: no solo el ejercicio, también caminar, cargar las bolsas, subir escaleras o estar de pie. En muchas personas esta actividad «no deportiva» pesa más que la hora de gimnasio. La tercera es el efecto térmico de los alimentos, la energía que se usa para digerir: cerca del 10 % del total, y más alto con la proteína (20 a 30 % de sus calorías) que con grasas o carbohidratos.
¿Se puede «acelerar»? Se puede mover, pero no con tés, especias ni suplementos: se mueve construyendo músculo, moviéndote más a lo largo del día y comiendo suficiente proteína. Y sí se puede frenar: las dietas muy restrictivas sostenidas por meses reducen el gasto en reposo, en parte porque se pierde músculo.
Mito frecuente: «Comer 6 veces al día acelera el metabolismo». Lo que importa es el total del día; el número de comidas es una preferencia, no un truco.
Entrena fuerza 2 o 3 veces por semana, aunque sea con el peso del cuerpo.
Suma pasos: una regla sencilla es no pasar más de una hora sentado sin levantarte.
Si bajas calorías, hazlo de forma moderada y cuida la proteína para no perder músculo.
Referencias generales: Hall & Guo (2017) sobre gasto energético; Westerterp (2004) sobre efecto térmico de los alimentos.
La proteína es el material con el que reparas músculo, piel, cabello, enzimas y defensas. Es también el nutriente que más sacia por caloría y el que más energía cuesta digerir, por eso es la base de casi cualquier plan de alimentación que funciona.
Cuánta. La recomendación mínima para una persona sana y sedentaria es de 0.8 g por kilo de peso al día. Si haces ejercicio con regularidad, la mayoría de las guías deportivas sugieren entre 1.2 y 1.6 g/kg, y si entrenas fuerza en serio o estás en déficit calórico, entre 1.6 y 2.2 g/kg. Para una persona de 70 kg que entrena, eso son 85 a 110 g al día.
Cómo repartirla. Repartirla en 3 o 4 comidas con 25 a 40 g cada una funciona mejor que concentrarla en la cena, porque el músculo la aprovecha por tandas. Fuentes completas: huevo, pollo, pescado, res, lácteos y soya. Combinaciones vegetales como frijol con maíz o lenteja con arroz también dan un perfil completo de aminoácidos.
Mito frecuente: «Mucha proteína daña los riñones». En personas sanas no hay evidencia de daño con ingestas altas; con enfermedad renal es distinto y ahí manda tu médico.
Calcula tu objetivo: peso en kg × 1.2 (si te mueves) o × 1.6 (si entrenas fuerza).
Pon la proteína primero en el plato y completa con verdura y carbohidrato.
Ejemplo de 30 g: 2 huevos + 1 taza de frijoles, o 120 g de pollo, o 200 g de yogur griego natural.
Referencias: Jäger et al., ISSN Position Stand: Protein and Exercise (2017); Morton et al. (2018), British Journal of Sports Medicine.
Todos los azúcares son carbohidratos, pero no todos los carbohidratos se comportan igual en tu sangre. Un frijol, una tortilla de maíz nixtamalizado y un refresco entregan glucosa a velocidades muy distintas, porque la fibra, la grasa y la proteína que los acompañan frenan la absorción.
El problema de salud no es «el carbohidrato»: son los azúcares añadidos en cantidad y sin fibra, sobre todo en bebidas, que se toman sin masticar, sin llenar y varias veces al día. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los azúcares libres aporten menos del 10 % de la energía diaria, e idealmente menos del 5 % (unos 25 g en una dieta de 2,000 kcal). Un refresco de 600 ml ya rebasa esa cifra.
¿Y la miel? Químicamente es azúcar (glucosa y fructosa) y cuenta dentro de esos límites. La diferencia práctica está en la cantidad: una porción de ION X aporta alrededor de 27 kcal, y la fórmula Essential Keto no lleva azúcar en absoluto.
Mito frecuente: «Los carbohidratos engordan». Engorda el exceso de energía total; el maíz, el frijol, el arroz y la fruta han alimentado poblaciones sanas por siglos.
Prioriza carbohidratos con fibra: tortilla de maíz, frijol, avena, fruta entera, camote.
Cambia refrescos y jugos por agua, agua mineral o una bebida con minerales y poca azúcar.
Si vas a comer algo dulce, hazlo después de una comida con proteína, no con el estómago vacío.
Referencia: OMS, Directriz: Ingesta de azúcares para adultos y niños (2015).
El ayuno intermitente consiste en concentrar las comidas en una ventana de tiempo, por ejemplo 8 horas, y no comer el resto del día. Los estudios comparativos muestran que, para bajar de peso, funciona más o menos igual que una dieta convencional con las mismas calorías: la ventaja es que a muchas personas les resulta más fácil de seguir porque simplifica decisiones.
Durante el ayuno puedes tomar agua, café o té sin azúcar y bebidas sin calorías. Aquí entra un punto que casi nadie explica: cuando se reducen los carbohidratos o se pasan muchas horas sin comer, el cuerpo elimina más agua y sodio por orina. Parte del malestar de las primeras semanas (dolor de cabeza, mareo, calambres, sensación de «bajón») suele mejorar reponiendo minerales, no solo comiendo.
No es para todos. Embarazo, lactancia, diabetes con medicación, historial de trastornos alimentarios o bajo peso requieren acompañamiento profesional antes de intentarlo.
Mito frecuente: «Ayunar quema músculo». En ventanas de 12 a 16 horas y con suficiente proteína en el día, no es lo que ocurre en personas sanas.
Empieza con 12 horas (por ejemplo, de 8 p. m. a 8 a. m.) y amplía solo si te sientes bien.
Cubre tu proteína dentro de la ventana de comida.
Hidrátate con agua y minerales sin calorías durante el ayuno; Essential Keto no lo rompe.
Referencias: Liu et al., NEJM (2022) sobre restricción horaria vs. restricción calórica; Varady et al., Nature Reviews Endocrinology (2022).
Empieza por la lista de ingredientes: van ordenados de mayor a menor cantidad. Si el primero es azúcar, jarabe, maltodextrina, dextrosa o algo que no reconoces, ya sabes de qué está hecho el producto. Un buen producto de hidratación pone los minerales al frente, no el azúcar.
Después revisa la porción declarada: muchas etiquetas reportan valores por una porción pequeña, no por envase, y una bolsa «de una sola vez» puede traer dos o tres. Compara siempre por 100 g o por 100 ml.
Los sellos octagonales de la NOM-051 avisan de exceso de calorías, azúcares, sodio, grasas saturadas o grasas trans. Son útiles como alerta rápida, pero no distinguen entre un ultraprocesado y un alimento denso por naturaleza (nueces, aceite de oliva, queso). Y la ausencia de sellos tampoco garantiza calidad: un producto puede no tener ninguno y aportar muy poco.
Mito frecuente: «Sin sellos = saludable». Los sellos marcan excesos, no nutrición; hay que leer el resto de la etiqueta.
Regla de tres: ingrediente uno, azúcares por 100 g, y cuántas porciones trae el envase.
En bebidas, busca cuánto sodio, potasio y magnesio aportan por porción; muchas «hidratantes» traen trazas.
Desconfía de «natural» o «sin azúcar añadida» si la lista incluye jarabes o concentrados de jugo.
Referencia: NOM-051-SCFI/SSA1-2010 (modificación 2020), etiquetado frontal de advertencia.
Las señales de una deshidratación leve (cansancio, poca concentración, dolor de cabeza sordo, antojo de algo salado) se parecen a las del hambre. Por eso a media tarde muchas personas comen cuando en realidad llevan horas sin tomar agua, sobre todo en oficinas con aire acondicionado o en días de calor.
Hay una prueba sencilla que cuesta quince minutos: toma 300 a 400 ml de agua, mejor si lleva minerales, y espera. Si el antojo se disuelve, era sed. Si sigue ahí, come con calma, empezando por proteína.
También ayuda revisar dos cosas objetivas: el color de la orina (amarillo paja claro es la referencia; oscuro indica que falta líquido) y cuánto café o alcohol tomaste, porque ambos aumentan lo que necesitas reponer.
Mito frecuente: «Si tuviera sed, lo sabría». La sed aparece tarde; los primeros síntomas de deshidratación leve no se sienten como sed.
Ten agua a la vista durante el día; lo que no se ve, no se toma.
Ante un antojo repentino, aplica la prueba de los 15 minutos.
En días de calor o de ejercicio, adelanta la hidratación a la sed y repón minerales.
Referencias: Armstrong et al., Journal of Nutrition (2012); Popkin, D'Anci & Rosenberg, Nutrition Reviews (2010).
Información general con fines educativos. No sustituye la consulta con un nutriólogo o médico, sobre todo si tienes alguna condición de salud.
Preguntas frecuentes
Mezcla una porción de 10 g (una cucharada) en 400 ml de agua fría. Cada frasco de 500 g rinde 50 porciones. Una vez abierto, refrigéralo y ciérralo bien.
Las tres comparten los 7 electrolitos y la vitamina C. Essential es la bebida de todos los días. Recover suma L-lisina y espirulina para acompañar el entrenamiento. Cellu ion suma cúrcuma y L-lisina como tratamiento mineral de la piel de 60 a 90 días.
Son bebidas isotónicas de uso diario que pueden tomarse a libre demanda como tu agua de hidratación. Recover, hasta 3 porciones al día alrededor del entrenamiento.
No. Ninguna fórmula lleva cafeína, colorantes, conservadores, soya ni lácteos. El dulzor viene de miel y monk fruit; Essential Keto usa solo monk fruit.
Niños a partir de 2 años por el contenido de miel. En embarazo o lactancia se recomienda una sola porción diaria y consultar a tu médico.
Sí. Essential está pensada para cualquier persona: trabajo, viaje, calor, una noche corta. El agua purificada moderna ya casi no aporta minerales.
Sí. Las fórmulas clásicas aportan menos de 6 g de carbohidratos por porción (parte es fibra). Essential Keto tiene 0 carbohidratos y 0 azúcar.
Envío ordinario de 3 a 5 días hábiles; express de 1 a 2. Envío gratis desde $1,000. Garantía de 30 días naturales por defectos de fábrica y cambios dentro de los primeros 15 días.